¿Sabías que tus cuerpo es, en esencia, una gigantesca producción de información? Constantemente genera una increíble cantidad de indicadores biológicos: tu ritmo cardíaco cambia, tu temperatura interna se eleva y baja, tus niveles de azúcar en la sangre fluctuán, y incluso el estado de ánimo se evalúa. Estos datos son recogidos, interpre